viernes, 19 de junio de 2015
jueves, 18 de junio de 2015
Haz tu vida más sencilla y organizada con estos accesorios tecnológicos para el hogar
Desde cargadores inalámbricos hasta bombillas con control remoto.
Todos tenemos y conocemos miles de accesorios para nuestro smartphone, para nuestro ordenador o incluso para nuestras cámaras. Pero el mundo de los accesorios suele ir mucho más allá. Por ejemplo, actualmente podemos encontrar centenares de útiles accesorios para nuestro hogar, los cuales nos pueden ayudar a simplificar nuestra vida y nuestra interacción con los gadgets que tanto nos acompañan.
Accesorios como organizadores de cables, controladores de dispositivos o incluso estaciones de carga. Todos ellos muy sencillos y relativamente económicos, pero sumamente útiles. Estos son algunos ejemplos de accesorios para el hogar que deberías considerar.
Placa de carga inalámbrica
La carga inalámbrica es algo cada vez más presente en la industria tecnológica actual. Smartphones populares como el Samsung Galaxy S6 o como la familia Nexus, incorporan esta funcionalidad, la cual permite cargar tu dispositivo simplemente dejándolo reposar sobre una superficie. Este tipo de accesorios tecnológicos para el hogar pueden resultar de gran utilidad cuando son muchos los dispositivos que posees con esta funcionalidad, pues te permite ahorrar cables y tiempo.
Fijadores de cables
En el caso de que no puedas utilizar la carga inalámbrica, lo mejor que puedes hacer es mantener ordenados tus cables ordenados y recogidos mientras no los estás empleando. Para ello, uno de los mejores accesorios tecnológicos para el hogar que puedes adquirir es este tipo de recogedores de cablesque te permitirán mantener tu mesa de trabajo libre y, al mismo tiempo, tener a mano todos los conectores con los que trabajas.
Dock para smartphone
Los docks son algo muy popular. Y en muchas situaciones, muy útiles. Te permiten cargar e internacionar con tu smartphone mientras estos se mantienen en una posición vertical. Elegante, cómodo y, a la vez, útil. Por ello, adquirir un dock puede ser una gran compra. Ya sea para la mesita de noche o, simplemente, para tu mesa de trabajo.
Cargador con varios puertos USB
En mi mesa de trabajo suelen reposar dos móviles, un iPad y mi MacBook. Cuando toca cargarlos de forma simultánea, suelo necesitar más enchufes de los que tengo disponibles cerca de dicha mesa. ¿La solución? Un cargador con salidas USB. Esto me permite prescindir de los transformadores y conectar los cargadores directamente a uno de estos puertos USB. Además, como solo emplea una toma de corriente para alimentarse, tengo más tomas libres para otros dispositivos.
Belkin WeMo
Imagina controlar el encendido de cualquier dispositivo desde tu móvil. Incluso si este tiene 30 años y es incapaz de conectarse a internet. Sería maravilloso, ¿no? Pues eso es lo que podemos lograr con el Belkin WeMo, un intermediario entre la toma de corriente y el enchufe de nuestro dispositivo que nos permitirá controlar de forma remota el paso de corriente y, por lo tanto, el encendido del mismo.
Philips Hue
La luz que nos rodea es algo esencial ya sea para trabajar, dormir, estudiar o, simplemente, relajarse. Por ello, las Philips Hue (o similares) son una de las mejores compras que podemos hacer. Nos permite regular la intensidad y los colores de las bombillas de forma remota, pudiendo ajustarla como deseemos en cada situación.
Organizador de mandos
Un clásico entre los accesorios tecnológicos para el hogar. Nos permite tener en un mismo lugar todos los controladores remotos de los diversos dispositivos que nos rodean: mandos de TV, de consolas, de equipos de sonido, etc. Nunca volveremos a perder el controlador remoto de un dispositivo si poseemos uno de estos.
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domingo, 14 de junio de 2015
Las 6 cosas que a los hombres NO les importan en el sexo
1. Que una mujer esté depilada. La mayoría de los hombres, afirma el artículo, darían todo a cambio de encontrar un vello púbico de vez en cuando.
2. Cualquier sonido que haga tu vagina durante el encuentro sexual. Los ruidos extraños mientras están teniendo sexo son completamente normales y la única forma de hacerlos parecer horribles es cuando te detienes para decirlo, avergonzarte. Los hombres ni siquiera se percatan de ellos.
3. La buena o extraña cara que pongas. Cualquier cara que hagas probablemente sea hasta sexy. Además casi ningún hombre lo notará, porque están muy ocupados haciendo lo suyo.
4. Si te lavaste o no el pelo. Cuando los hombres están ocupados en hacerte feliz, no tienen tiempo de pensar en cosas inútiles como si te lavaste, o no el pelo. Disfruta el momento, como ellos, y deja de pensar si necesitas ponerte una diadema para que no te caiga el cabello encima.
5. Que hagas o no ruidos. Mientras no lo agarres de la cabeza y le grites en la oreja lo suficientemente fuerte como para tronar unas bocinas, está todo bien. Pero si eres el tipo de mujer que se vuelve realmente silenciosa antes de llegar al orgasmo, tampoco está mal. Ningún hombre necesita que le repitas, una y otra vez, lo bien que la estás pasando.
6. Que le des algunas pistas. Si algo te duele o no te gusta, si necesitas que él lo haga más rápido o más lento, díselo. Ningún hombre se quejará por un poco de crítica constructiva.
jueves, 11 de junio de 2015
martes, 9 de junio de 2015
viernes, 5 de junio de 2015
La prostitución de lujo para mujeres: así es ser escort masculino
Esteban, escort masculino retirado.
Todos hemos oído hablar alguna vez de la profesión de escort masculino, pero casi nadie sabe lo que implica. Es realmente sorprendente lo poco que se conoce de ellos, el gran secretismo del mundo de los "acompañantes" profesionales masculinos, pero lo mucho que se habla sobre el de las mujeres escorts. Por eso, decidí ponerme a investigar sobre este tema, veamos.
¿Qué función cumple realmente este profesional? Pues bien, un escort masculino es el encargado de dar placer a una mujer, pero no solo en el aspecto sexual, también en el emocional. La característica principal de este tipo de amantes es que además de ser guapos y estar bien dotados, cuentan con una gran educación. Saben mantener una conversación con su clienta sobre algún tema de actualidad o de interés mutuo. En alguna agencia establecen una cita previa entre el escort y la clienta para ver si son compatibles para un encuentro más prolongado en el tiempo y, por supuesto, mucho más cercano. En esta cita solo mantienen una conversación acompañada algunas veces de una cena o una comida. Si todo va bien, establecen un segundo encuentro en el que ya habrá algo más que palabras.
Además de ser guapos y estar bien dotados, cuentan con una gran educación.
¿Qué es lo que busca una mujer cuando acude a un escort masculino? Algunas de las usuarias solo quieren divertirse, eligen a uno de los apuestos escorts de la lista de la agencia que solicitan y pasan un buen rato con él. Sin embargo, esta no es la regla general. En la mayoría de los casos la mujer busca ser comprendida, que se la admire y que se le eleve su autoestima. Muchas de las clientas que acuden en búsqueda de un escort, de manera totalmente anónima, son personas de alto standing, directoras de empresas o con mucho poder económico, que lo que quieren es sentirse bien consigo mismas. Solicitan estos servicios con el fin de sentirse valoradas e idolatradas por alguien. Algunas incluso son vírgenes a sus 40 años. Esto es fruto de una educación retrógrada o una sociedad que no les ha dejado ser libres. Por ello, buscan una solución y la mejor alternativa que se pueden encontrar es contratando a un profesional que las haga sentir cómodas y no una persona de la calle, que incluso se pueda burlar de su condición.
Una mujer cuando se dedica a este mundo no tiene necesidad, en la mayoría de los casos, de mantener una conversación con su cliente, ni de tranquilizarlo y mostrarle su comprensión.
Esta es la gran diferencia, lo que separa a las escorts femeninas del profesional masculino. Una mujer cuando se dedica a este mundo no tiene necesidad, en la mayoría de los casos, de mantener una conversación con su cliente, ni de tranquilizarlo y mostrarle su comprensión. Esto se debe a que el mundo de las escorts femeninas se ve como algo "normal", los hombres no se sienten culpables de contratar sus servicios y disfrutan con el hecho de hacerlo. Todo lo contrario sucede en el caso de las mujeres. Ninguna admite pagar a un escort, ni quiere que se sepa. Para ellas, al igual que para la sociedad, es un tema tabú el que una mujer solicite a un profesional del sexo para satisfacer sus necesidades. Este es el gran problema y la razón principal por la que los escorts masculinos están envueltos en un mar de tinieblas y misterio.
Esteban Fernández escort retirado, en la actualidad se dedica a los masajes eróticos en la ciudad de Barcelona. Nos comenta que en un principio parece muy sencillo dedicarse a este mundo, hasta que te das cuenta de que si no es a través de una agencia, es muy complicado que contacten las clientas contigo. Las listas fijas de clientas no aparecen de un día para otro. "Las mujeres buscan una seguridad, un anonimato, no quieren que salga a la luz lo que están solicitando, por lo que contactan con la agencia que menos declaraciones públicas ha realizado sobre su servicio", comenta un profesional de este ámbito.
Sin embargo, a pesar de del secretismo de esta profesión, hay un montón de historias divertidas que contar. Ahí van unas pocas que nos contó Esteban.
La primera trata sobre dos chicas jóvenes, de 25-30 años. "Me llamaron solicitando el servicio de un escort de raza negra, alto, con cuerpo atlético y bien dotado. La cuestión es que no tenían dinero para pagar a dos chicos, por lo que me preguntaban si era posible contratar a uno de ellos y que pasara una hora con una y la siguiente con la otra chica. Yo se lo comenté al escort y este divertido me dijo '¡Claro que me veo capaz!' El chico llegó al hotel de las chicas, que nerviosas echaron a cara o cruz quién sería la primera. Molesta, la segunda, salió al balcón para no escuchar los gritos de su amiga. Lo mejor de todo es que era invierno, hacía un frío que pelaba y se quedó fuera completamente entumecida hasta que su compañera acabó la faena con el escort contratado. Cuando acabaron, la segunda chica entró y al ponerle las manos sobre las nalgas al tío inmediatamente se le bajó la erección. 'Estaba tan fría que no quería ni que me tocara', me comentó él. Al final se metieron en la cama y él, como buen profesional, la abrazó hasta que entraron en calor y cumplió su misión. Lo irónico es que la compañera que había tenido el encuentro primero no tuvo la valentía de salir al balcón y se quedó en medio de la habitación presenciando la escenita".
Otra de las anécdotas divertidas le sucedió a Lucho, un escort masculino que se dedica al mundo del porno. Eso sí, no debemos confundir escorts con actores, es algo muy diferente, pero en este caso da la casualidad de que van de la mano en esta persona. "La historia sucedió en uno de mis viajes al extranjero con una de mis clientas, a Marrakech. Íbamos caminando por la ciudad cuando a ella le apeteció entrar en una tetería típica de la zona. Por casualidades de la vida, en el interior ¡había una clienta mía habitual de Barcelona! Y por si esto no fuera poco, ¡estaba acompañada de su marido! Me tuve que hacer el sueco, como si no la conociera para que ni mi clienta ni su acompañante se enteraran de que nos conocíamos. El caso es que por la noche me mandó un mensaje comentándome la buena jugada que habíamos hecho. ¡Resultó excitante y divertido para ambos!"
La tercera anécdota le sucedió a un escort que ya no se dedica a esta profesión. Unas amigas habían comprado una tarjeta SIM nueva para mandarle mensajes a otra que vivía sumida en un matrimonio desde los 17 años. Tenía unos 30 y nunca había estado con ninguna otra persona, por lo que sus amigas decidieron darle un empujoncito para que tuviera una aventura. Llamaron a este escort para comentarle la jugada. Ellas hablarían a través de mensajes con la clienta haciéndose pasar por él hasta que terminaran concretando un encuentro. El juego al final fue como ellas habían pensado. Tras un par de meses hablando a través de mensajes, quedaron en verse una sola vez, en un hotel, con escasa iluminación. El trato era que se acostarían ese día y todo se acabaría, para siempre. Ambos aceptaron, y nunca más volvieron a mantener contacto. Por su parte, el escort sí tuvo noticias de las amigas, que le comentaron que ¡era otra mujer! Mucho más simpática, extrovertida y que incluso su relación de pareja había mejorado. ¡Quién lo iba a decir!
Como veis hay anécdotas de todo tipo y mujeres de 20, 30, 40 o 50 que deciden disfrutar de su sexualidad a través de la contratación de un profesional que las pueda comprender y hacer sentir bien, sin juzgarlas ni criticarlas. El problema quizá es que la sociedad parece no estar todavía preparada para admitir esta necesidad, por lo que este trabajo sigue pareciendo a veces el juego del escondite. En nuestra sociedad los hombres pueden conseguir sexo cuando le apetece pero la mujer tiene que esconderse y ser discreta. ¿Hasta cuándo vamos a seguir así?
miércoles, 3 de junio de 2015
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